¿Pueden las máquinas sustituir a un arquitecto?

¿Vosotros qué creéis que no? ¿Verdad? Pues si el imperio romano tuvo un final ¿Por qué una profesión no habría de tenerlo? La verdad es que son muchas preguntas para un inicio de un post pero hay que hacérselas para llegar a conclusiones de lo que tarde o temprano llegará. Estas dudas ya las tenía yo en mente pero lo que me hizo planteármelo seriamente fue un post que leí sobre las nuevas profesiones que pueden surgir en el sector AEC a medio plazo.

A parte, trasteando con Dynamo veo que se abre un mar de posibilidades que abruman. Todo ello hace que me haya planteado un escenario real en el que las “máquinas” (entendiendo el término con la definición más holística posible) puedan sustituir profesiones en las que el factor humano resulta, a priori, irremplazable.

Empecemos por la “i”

Desde el momento en el que empezamos a poder comunicarnos con los electrones para generar con ello un lenguaje binario de ceros y unos con el que transmitir la “i”nformación, podemos hablar con las computadoras y que con ello nos hagan el trabajo que consideramos más tedioso. Esto hace que estemos en una constante búsqueda para reducir la naturaleza a información manejable por un ordenador.

tema42
Imágen sacada de http://www.redesneuronales.esy.es/

De esta manera llegamos a que, haciendo esa abstracción de por ejemplo, algo tan difuso como es el cuarto arte podemos manejar la música a nuestro antojo. Esto se manifiesta con una herramienta tan útil como es Shazam, una aplicación en la que pulsando un botón podemos saber qué canción es ésa que hace que sintamos ríos de dopamina corriendo por nosotros. Incluso los algoritmos que usa Spotify para sugerirnos canciones son inquietantemente eficaces con respecto a nuestros gustos musicales.

Las fotos es una de las primeras cosas que se digitalizaron después del lenguaje y ahora hasta se hacen intentos de imitar estilos de pintura diferentes como hace la aplicación Prisma.

Con esto queda claro que cuando tenemos digitalizada la “i” que tanto se valora con el BIM podemos manejar la información de manera prodigiosa mediante algoritmos con los que dirimir el comportamiento de la información.

Algoritmos, las redes neuronales de las máquinas

Un algoritmo no es más que un grupo de decisiones definidas como operaciones que permiten solucionar un problema. Por ejemplo: vas en línea recta, ¿chocas? No, pues sigues ó sí, entonces gira.

Esto es algo que se ha desarrollado tanto que podemos crear todo un abanico herramientas para usarlas en nuestro beneficio: Calculadoras, software, SmartCities, Inteligencia Artificial…

Y ya que nos ponemos a hablar de IA (Inteligencia Artificial) podemos ver grandes avances en los que un ordenador gana a Kaspárov al ajedrez, la IA de Microsoft se convierte en xenófoba a las 2 horas adquiriendo con ello personalidad o una IA que crea una novela y consigue competir en un concurso porque ¿se puede dotar a la IA de gusto estético?

 

¿Sustituirán a las profesiones?

Ciertamente el título del post se centra en la profesión del arquitecto y no en la del ingeniero de edificación como es mi caso. Esto es porque el trabajo de un ingeniero está más centrado en el análisis de determinada información y eso, desde luego, sí lo podrá hacer una máquina. Y es por eso por lo que nos estamos reciclando y formando para entender el funcionamiento de las máquinas y su uso mediante el BIM.

Trato la figura del arquitecto como podría tratar cualquier otra que tuviera un componente de creatividad bastante elevado. Y también por los que se sientan tan asegurados en su capacidad creativa que no muestren ni el más mínimo interés por lo que está por venir o incluso lo denosten.

El hecho de que una IA gane un juego como es el ajedrez o el todavía más complejo AlphaGo, escriba un libro, componga música, edite fotografías… elimina al componente creativo de los imposibles de la computación.

Planteándome un script de Dynamo para crear edificios de la nada me surgió la idea sobre el gusto estético en la arquitectura ¿Se pueden crear nuevos edificios imitando el estilo de reconocidos arquitectos al igual que hace Prisma con las fotos y los artistas? Es decir, tu introduces diferentes parámetros  como la geometría de un solar, la orientación del edificio, la situación geográfica, el coeficiente de ocupación, el uso o los usos del edificio, situación de acometidas, etcétera, etcétera, etcétera y TACHÁÁÁÁÁÁN!! Edificios al canto.

Los que hayáis llegado aquí y estéis regurgitando bilis diréis: “Imitar… Claro. Pero no crean nada por sí mismos” A lo que en este marco aparentemente utópico se les puede responder que el chollo acaba cuando se pueden combinar estilos en un proyecto porque eso, es lo que hacen todos los artistas, combinar estilos de las influencias que reciben.

Por tanto, en el momento que nos encontramos, debemos mirar permanentemente hacia donde vamos si queremos lograr una buena adaptación al nuevo ecosistema en nuestro sector que está siendo revolucionado por la implantación del BIM.

Turno para réplicas

Seguro que has pensado de aquí a unos años y seguro que tienes algo que decir. Incluso me podéis decir que no tengo ni puta idea de lo que hablo. Por eso te pido que sea lo que sea que tienes que decir lo expreses con total libertad por aquí, por facebook o por twitter.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.